Los días posteriores a aquel 23 de marzo de 1994, día del atentado que cobró la vida de Luis Donaldo Colosio, quedaron marcados por el caos y la confusión informativa. Dentro de aquella vorágine, EL UNIVERSAL recogió en Tijuana las declaraciones de testigos y de fuentes cercanas al caso que perfilaron entonces la posibilidad de que el candidato del PRI no fuera víctima sólo de un asesino solitario sino de un complot entre varios individuos con el fin de quitarle la vida. Los testimonios y las fuentes recabados en ese entonces por los reporteros de EL UNIVERSAL dieron cuenta de las terribles fallas en la seguridad que privaron antes, durante y después del crimen en donde poco se hizo para preservar evidencias. Aburto sostuvo en esas charlas con su padre y madre que hubo “otro Aburto” en las investigaciones del crimen. “Utilizaron a otra persona que se parecía a mí”, dice en una de esas llamadas telefónicas.
Source: El Universal March 24, 2018 04:30 UTC