Nuestros científicos consiguieron la vacuna en 9 meses gracias a una tecnología médica sin precedentes. El siguiente reto, fabricar y distribuir de manera masiva y equitativa la vacuna contra el COVID-19, se alcanzó con dificultades. La cuarta parte de la población rechaza la vacuna en medio de la llegada de la variante Delta. Rechazarla es un crimen con costos económicos y colectivos que ya no podemos permitirnos tras más de un año de crisis sanitaria. La vacuna significa, en el largo plazo, el fin del imperio del SARS-CoV-2 en el mundo.
Source: EL Informador July 28, 2021 08:37 UTC