Toda la exuberancia, la desmesura y la redundancia del culto a la personalidad de los líderes comunistas, se manifiesta en sus funerales. El documentalista ucraniano Sergei Loznitsa pudo reconstruir la descomunal ceremonia fúnebre que recibió Iósif Stalin en Moscú y sus respectivas réplicas simultáneas en las más recónditas localidades de la Unión Soviética. Ahora está más documentado que el “Hombre de Hierro” era un criminal de similares características que Adolfo Hitler. Estaban así, no solo por el fallecimiento de este, sino porque sabían lo que venía con el proceso de “desestalinización”. Por suerte, Sergei Loznitsa descubrió las cintas y pudo montar una obra maestra de otra forma del horror: el culto a los asesinos.
Source: La Republica October 07, 2021 10:52 UTC