El resultado es un país que produce menos de lo que podría y, por eso, paga menos de lo que quisiera. En el fondo, lo que hoy llamamos informalidad también es un déficit de integración productiva. Una reforma fiscal es necesaria, pero Morena le teme a perder las elecciones por su impopularidad, pero entonces nunca creceremos ni seremos un país grande. Una reforma fiscal inteligente no sólo recauda: también ordena, reduce la competencia desleal y premia a quien cumple. Si el Plan México quiere ser más que un portafolio de anuncios, necesita quitar el ancla invisible.
Source: Excélsior January 30, 2026 08:44 UTC