Sin embargo, estos episodios de distensión no compensan la erosión estructural del sistema internacional basado en el derecho, las instituciones y en la cooperación concertada. En este "des" concierto global, la escena no está dominada solo por Washington. China y Rusia se erigen como actores primordiales en la nueva partitura del poder mundial. Si prevalece la lógica del poder sin reglas compartidas, la diplomacia se convertirá en mera negociación de intereses cruzados sin marco jurídico eficaz. Este "des" concierto internacional no es inevitable.
Source: El Siglo de Torreón February 02, 2026 22:38 UTC