Después del estrepitoso fracaso del gobierno en el manejo de la pandemia, el sector empresarial se desarrollará bajo la regla: “sálvese quien pueda”. Veo muy complicado el destino de ésta, sus componentes: consumo privado y público, así como la inversión privada y pública, no dan señales para ser optimistas. El consumo privado estará muy afectado por los despedidos, la reducción de sueldos y la restricción del crédito de consumo, a muchos se les cancelará la tarjeta de crédito. La inversión privada se centrará principalmente en proyectos mineros que ya están en etapa de ejecución. La inversión pública, seguirá la misma tendencia del gasto.
Source: Expreso June 09, 2020 07:30 UTC