El mejor truco del diablo es hacernos creer que no existe, pero el capitalismo salvaje, que el neoliberalismo está compuesto por hermanitas de la caridad y que la explotación del hombre por el hombre, además de la de pobreza, es un mito genial. Hay gente malvada que piensa que entre los tenedores debe haber políticos y ex funcionarios del peñismo; la verdad, lo dudo, no serían capaces. Bueno, incluso ante la simple mención de un leve llamado a la iniciativa privada a replantear sus políticas salariales, salta una godiniza muy curiosa que se muestra refractaria a la lucha de clases, y que se manifiesta en contra de que siquiera se mencione que los altos ejecutivos de la iniciativa privada moderen sus emolumentos para que los Homero Simpson del Sector 7 G ganen más de tres pesos por mil horas de trabajo. El diablo anda suelto. jairo.calixto@milenio.com@jairocalixto
Source: Milenio December 17, 2018 08:15 UTC