Los involucrados, nada menos que los hijos de un acaudalado comerciante español, Íñigo Noriega, conocido por su antimaderismo. Un periódico llamado La Nación aseguraba: “Una hija y un hijo de don Íñigo Noriega se suicidaron anoche: nuestros lectores saben bien cuál es la causa de tan execrables determinaciones”. Junto al agobiado don Íñigo estaban el embajador español, Bernardo de Cologan, y Ernesto Madero, secretario de Hacienda y tío del presidente. Al día siguiente, los sirvientes de la casa Noriega encontraron una carta firmada por el joven Íñigo. De ahí, marcharon a la Penitenciaría de Lecumberri para liberar a Félix Díaz: la Decena Trágica estaba en marcha.
Source: La Crónica de Hoy September 29, 2019 02:15 UTC