El PRI se volvió antivalor a grado tal que tuvo que presentarse con un candidato presidencial “ciudadano” y tal parece que su tarea de ahora es administrar su agonía. El PRI deberá hacer dos cosas: resolver su pasado e iniciar la recomposición que le permita obtener una digna identidad. El futuro del PRI pasará por la manera con la que habrá de resolver la competencia por la dirigencia nacional. Un proceso democrático mal llevado, como le ocurrió al PRD en varias ocasiones, no legitima y sí debilita. Al PAN y al PRI los debilitó la selección de su candidato presidencial, no fue un problema de las personas, sino del método.
Source: Milenio April 28, 2019 08:03 UTC