Los implicados en este “territoricidio” son nada menos que los gobernadores Walter Aduviri Calisaya (Puno), Zenón Cuevas Pare (Moquegua) y Elmer Cáceres Llica (Arequipa). Los tres, caseritos de las páginas policiales de los diarios en sus respectivas provincias, bajo acusaciones que van desde malos manejos o instigación de violentos disturbios, hasta la violación sexual. Los tres comparten, asimismo, verborragias populistas de vaga filiación izquierdista, con coquetos retoques de indigenismo radicaloide. Ya pocos días antes, Aduviri había motejado a su par arequipeño de “borracho”, con quien era imposible dialogar pues siempre llegaba a las reuniones con el Ejecutivo ebrio u oliendo a alcohol. El talante autoritario, aficionado al choque frontal, de Aduviri Calisaya quedó en evidencia una vez más.
Source: Peru21 March 04, 2019 11:37 UTC