Todo empezó con una imagen insólita: una mujer captada mientras asoleaba sus piernas en un balcón de Palacio Nacional. La escena, menor en apariencia, no escaló por su rareza, sino por la torpeza con la que fue respondida. Lo anormal, lo verdaderamente alarmante, es que un gobierno siga creyendo que negar lo evidente le devuelve el control. Se pudre cuando toda rectificación llega después de la negación, nunca antes. Hoy el problema del poder es que responde a todas con la misma mezcla de negación, suficiencia y propaganda.
Source: El Universal April 06, 2026 08:35 UTC