Y en la recta final de estas agobiantes elecciones, el Perú se encuentra dividido entre un humilde lápiz y una picana –la vara eléctrica para la tortura que se utilizaba en el Pentagonito–. Estamos cortados entre el triunfo económico individual y el desarrollo económico de una sociedad de apestados y desplazados. Si pues, los de las culturas distintas, los de las lenguas y sueños diferentes, pero que también somos peruanos. Y desde 1990 Alberto Fujimori y su familia se instalaron en el poder con lo más granado del lumpenaje político y el plan sigue. Pero ese es el plan de la picana contra el lápiz.
Source: La Republica May 18, 2021 09:00 UTC