La concubina es una esposa de segunda clase, un amorío circunstancial, inferior en categoría a la titular de tiempo completo con documentos en regla. La concubina puede escabullirse y saltarse todas las aduanas salvo la de las nupcias consagratorias. Esposa fake, subsidiaria, la concubina funciona “como si” fuera una esposa, en ese ámbito de los “como si”, lleno de nieblas. En “Adiós a la concubina”, el alto Gonzalo Rojas cantó el conflicto sin azúcar ni melindres: la concubina entra a una guerra sin ataduras, reclamos, leyes o juramentaciones. Mientras, las malditas gentes en sus benditas redes asestan más banderillas a la concubina y no la bajan de movida, de nalga o revolcón.
Source: El Universal December 24, 2019 07:07 UTC