Prosiguen los excesos desde el Poder Judicial —a pesar de que después desde allí publican comunicados donde se victimizan (porque carecen de toda autocrítica y se creen perfectos)— y el Ministerio Público. Algo similar sucede con Ollanta Humala. No digo que vayan a estacionar un tanque frente al Palacio de Justicia, pero tanto silencio ante estos vejámenes es ya poco viril, vergonzoso y despreciable. El general César Briceño Valdivia, cabeza del Comando Conjunto, está quedando como un pusilánime con ese mutismo y esa falta de espíritu de cuerpo con sus veteranos. ¡Ya me explico por qué se dejaron poner esos infames mandiles rosados sobre el uniforme sagrado de Bolognesi!
Source: Peru21 February 04, 2026 15:38 UTC