Otro par son un hypacrosaurus con pico de pato y cresta, acompañado por su cría; salen un poquito más caros (900 mil euros). Para el próximo mes de junio, también en París, se subastará un dinosaurio herbívoro “primo del diplodocus” erguido sobre sus patas traseras. A las instituciones científicas y los museos les preocupa ese insólito mercado de bestias prehistóricas, cuyos precios estratosféricos ponen las “piezas” fuera de su alcance. Según Éric Mickeler, experto en paleontología de Sotheby’s, la moda de las subastas de este género es relativamente reciente, aunque los dinosaurios expuestos en los museos siempre han fascinado a la gente. Pero esa fiebre de coleccionismo de fósiles puede tener, según los especialistas, consecuencias negativas para la investigación científica.
Source: EL Informador April 14, 2019 10:18 UTC