Federico Anaya GallardoÚltimamente, la ciudadanía mexicana nos hemos tropezado con un tema que nos disgusta: el poder de nuestro estamento militar. En el segundo, que de facto se ha activado en varias ocasiones, las fuerzas armadas se han confrontado con secciones del pueblo al que juraron defender. Permitieron que Manuel Noriega, militar y agente de la CIA, se elevase al poder luego del asesinato del general Torrijos. La relación trilateral entre el régimen priísta mexicano, la Cuba de Castro y la República Imperial son un buen ejemplo de lo anterior. En este punto, la abogada exagera: desde hace años todos sospechamos que la corrupción del narco ha afectado a nuestras Fuerzas Armadas.
Source: La Jornada December 01, 2020 13:37 UTC