Como sabemos, Sísifo, el personaje mitológico griego, fue castigado por los dioses a perder la vista y empujar una gran roca hasta la cima de un monte, la cual una vez llegada a las alturas, volvía a caer inevitablemente y debía ser acarreada por él una vez más, tarea que jamás tendría fin. Es un castigo parecido al que entendemos como purgatorio, un lugar en el que permanecemos por toda la eternidad pagando por nuestros pecados. Te recomendamos: Ciudades desiertasEstos días de confinamiento forzado, en ocasiones, se asemejan a una prisión domiciliaria. Además de las múltiples teorías ancladas en nuestra tradición judeocristiana, que asimilan a las epidemias con muestras de la ira divina, impuestas por los dioses como un castigo a nuestras faltas. TANGENTERECORDAR A PÍNDAROEl libro de Albert Camus sobre el mito de Sísifo, publicado en 1942, comienza por la siguiente cita de Píndaro: “No te afanes alma mía, por una vida inmortal, pero agota el ámbito de lo posible”, exaltando la futilidad de la vida misma.
Source: Milenio April 02, 2020 12:22 UTC