El imperialismo estadounidense se transformó y diversificó. El componente económico del imperialismo estadounidense adquirió preeminencia y se configuró para la búsqueda de recursos naturales (petróleo), nuevos mercados laborales y de consumo y, en suma, la máxima rentabilidad. Pero el imperialismo estadounidense no tardó en mostrar su verdadero rostro. El imperialismo estadounidense usó la fachada de llevar la democracia y la libertad a los países en los que intervenía, pero el resultado fue otro. Si entendiéramos más y mejor la historia de los imperios, nos percataríamos de que, como en el cuento de Andersen, el "nuevo" traje del imperialismo estadounidense no existe y en realidad está desnudo.
Source: El Siglo de Torreón January 12, 2026 11:36 UTC