Desde ayer, Lima tiene un nuevo arzobispo, que apunta a marcar un rumbo distinto para los católicos de esta capital y de todo el país: se trata de Carlos Castillo Mattasoglio, un sacerdote diocesano de pensamiento y práctica más social. Castillo estudió Ciencias Sociales en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y luego Filosofía y Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana. El arzobispo de Lima es una autoridad eclesiástica, no civil y, por lo tanto, tiene influencia sobre quienes siguen la fe católica. También anunció que se reuniría con las víctimas que sufrieron abusos en el interior del movimiento Sodalicio de Vida Cristiana. Esperemos que la use para marcar posición frente a la justicia, la solidaridad y la reparación a las víctimas.
Source: La Republica March 03, 2019 10:41 UTC