Flores pasó nueve días en el Memorial Hospital West, de Pembroke Pines, cinco de ellos "bien grave". A las cuatro horas me puse grave y mi esposa llamó a una ambulancia", recuerda el hondureño de 43 años. El oxígeno que me dieron en la ambulancia me revivió de inmediato", asegura. No logra explicarse cómo el virus puede ser tan letal en unas personas y en otras no. "La gente se ríe cuando lo cuento, pero llegué a ver cómo ese virus se metía en mi cuerpo", confiesa.
Source: La Crónica de Hoy July 23, 2020 13:59 UTC