Hacia el final de su mensaje tradicional a los fieles de todo el mundo, Francisco dijo que "de nuevo, y con mucha tristeza" sentía la necesidad de "recordar la dramática situación en Myanmar, donde tantas personas, especialmente jóvenes, pierden sus vidas para ofrecer esperanza a su país". En una aparente referencia a unas imágenes muy difundidas de una monja en Myanmar, arrodillada en la calle ante fuerzas de seguridad armadas, Francisco dijo: "Yo también me arrodillo en las calles de Myanmar y digo: que cese la violencia; yo también extiendo los brazos y digo: que prevalezca el diálogo". "La sangre no resuelve nada, que prevalezca el diálogo", concluyó Francisco. El golpe desbarató años de lentos progresos hacia la democracia en Myanmar. Debido a las precauciones contra el COVID-19, Francisco transmitió su mensaje desde la biblioteca del Palacio Apostólico, sin peregrinos ni otros fieles de a pie en la cita semanal.
Source: El Mañana March 17, 2021 11:26 UTC