Incluso, tras un derrame petrolero, la Cofepris debió revisar la calidad del agua para, posteriormente, declarar aptas las playas afectadas. Bajo su vigilancia están medicamentos, vacunas, dispositivos médicos, alimentos, bebidas, cosméticos, tabaco, plaguicidas y servicios de salud. Tan sólo en este rubro, el Plan México quiere dos mil millones de dólares de inversión y la Cofepris es la puerta de entrada. Si esa puerta se abre con criterios claros y tiempos competitivos, ganan los pacientes, la industria y el sistema de salud. Cada trámite que se revisa en sus oficinas termina, tarde o temprano, en el cuerpo de alguien.
Source: Excélsior April 07, 2026 16:36 UTC