Ese mismo chilcano puede saber incluso mejor cuando se degusta en una barra mágica, un espacio donde se respira historia por todos y cada uno de sus rincones. La idea es partir con los clásicos de siempre, como el tacu tacu, cau cau, apanado con espaguetis o su famosa sopa criolla. De ahí que los dueños y visitantes más asiduos se refieran siempre a este espacio como “la” Superba, y no “el” Superba. Alhelí Castillo nunca conoció a su abuelo Silvio, pero su legado es más que suficiente para sentirlo siempre cerca. Foto: Elias Alfageme“No lo voy a negar: al inicio de la pandemia realmente pensé que había llegado el momento de cerrar” , cuenta con pena Alhelí Castillo.
Source: El Comercio November 30, 2021 22:01 UTC