Vivimos en el perpetuo estrépito, en el mero mero reino del decibel asesino. En un poema, López Velarde dice que “los gatos erizan el ruido / y forjan una patria espeluznante”. La idea general entre nosotros es que la realidad se mide en decibeles, que sólo la cantidad de ruido que generamos per cápita constata la calidad de vida. ¿Algún candidato ha propuesto en su programa de gobierno, de ser favorecido por el voto popular, bajarle el volumen a la patria? (Siempre que pienso, o escribo, sobre esto termino recordando “Luvina”, el cuento de Juan Rulfo, en el que una mujer asustada pregunta qué es “el ruido ese” y su hombre le contesta “es el silencio”.
Source: El Universal February 06, 2018 07:52 UTC