Durante 18 años impartió comuniones, escuchó confesiones, ofició matrimonios y realizó bautismos. Sin embargo, la Iglesia católica en España acaba de descubrir que el colombiano Miguel Ángel Ibarra ejercía como sacerdote sin haber sido ordenado. Tras ser notificada sobre lo ocurrido, la diócesis de Cádiz y Ceuta ordenó que Ibarra fue cesado en sus funciones. Getty ImagesDurante 18 años, Ibarra había trabajado como sacerdote sin haber sido ordenado nunca como tal. El individuo vestía como un sacerdote pero cuando las autoridades italianas revisaron su documentación, descubrieron que se trataba de un impostor.
Source: El Universal December 25, 2018 13:18 UTC