Hoy en día, sería vista con horror la defensa que el muy liberal Ignacio Manuel Altamirano hizo del régimen penitenciario porfirista. Buena parte de las piezas que fueron colocadas sobre Reforma a fines del siglo XIX han sido afectadas o, de plano, sustraídas en el curso de pocos años. El saqueo en Paseo de la Reforma es un caso paradigmático del descontrol de las autoridades capitalinas sobre la seguridad pública, más preocupadas por cuidar la corrección de su discurso que por cumplir su deber constitucional de proteger la integridad y los bienes de los gobernados. Si usted de repente notara que falta un cuadro en su sala, ¿no preguntaría dónde quedó? No hacerlo es una actitud lamentable, que explica en buena medida la baja calidad de gobernantes que tenemos.
Source: Excélsior July 02, 2019 07:18 UTC