Con el referéndum del domingo pasado termina la primera etapa del gobierno de Martín Vizcarra. Pero habría que ser ingenuo, despistado o ignorante para pensar que la tarea de su gobierno concluyó con este rotundo espaldarazo popular. En otras palabras, el gobierno debe dejar de ser un catalizador de los odios ajenos para producir sus propios respaldos. Dentro de este proceso, la primera tarea urgente será la administración del inmenso caudal de expectativas que el propio Vizcarra ha generado durante su proceso de empoderamiento. Vizcarra tiene ganada la primera parte de la batalla, la de la lucha contra la corrupción.
Source: La Republica December 15, 2018 11:26 UTC