El terrorismo sembró el terror a finales de los 80 e inicios de los 90, y lo hizo en varias provincias del Perú. Ayacucho, Apurímac, Huánuco y Huancavelica, fueron algunas de las regiones más golpeadas y que recibieron mayor impacto por parte del sanguinario movimiento. ”Hay toda una generación que no conoció el Perú y que recién pudo hacerlo a partir en los 90. LIBERTADES REDUCIDASEl terrorismo, durante aquellos años, explica Yaranga, redujo libertades, quitándole a los más pobres la oportunidad de educarse, progresar y hasta votar. -En Ayacucho, una de las regiones más afectadas por el terrorismo, el empleo se redujo de 135,783 a 105,263 personas entre 1981 y 1993.
Source: Peru21 May 18, 2021 12:00 UTC