En consecuencia, durante mis primeros años como psicoterapeuta, tuve que enfrentarme, inevitablemente, al vacío, debido a la falta de trabajo y al exceso de tiempo libre. Pero no es la única forma de sentir vacío. Muchas personas tienen el problema opuesto: viven demasiado ocupadas, trabajan en exceso, tienen poquísimo tiempo libre y, sin embargo, también sienten vacío. En los tiempos de Freud, la principal problemática giraba en torno a la represión y frustración sexual; no obstante, hoy en día, padecemos más bien una frustración existencial. Muchas personas no se dedican necesariamente a aquello que más las llena y quienes han logrado seguir una vocación auténtica son una minoría.
Source: Peru21 February 18, 2026 12:09 UTC