El virrey Martín VizcarraLa prepotencia es el cáncer terminal del autócrata. “Si puedo clausurar un Congreso, entonces puedo hacer lo que me dé la gana”, alucina el hoy todopoderoso Vizcarra. La vida no la tiene comprada Martín Vizcarra. Esto, amable lector, es un delito constitucional que Vizcarra ha cometido y por el cual deberá pagar las consecuencias con todos sus agravantes. Elección a la cual Vizcarra persiste en manipular decidiendo quiénes participan como candidatos y quiénes no.
Source: Expreso November 14, 2019 08:04 UTC