Dentro de los propósitos de año nuevo, hemos de poner en la lista, éste sacrosanto empeño por no dar un espectáculo de agresividad y discusiones en pareja, frente a los hijos. Es uno de los recuerdos más desagradables que le pueden quedar a un hijo a lo largo de su vida. Así que, al menos hagamos todo lo que está a nuestro alcance para no hacerlo, ni frente a ellos ni a sus espaldas, sería lo mejor. Hay pruebas de que la violencia entre los padres y frente a los hijos equivale a ser testigos de una golpiza callejera, de un asalto y de actos violentos. Sin embargo, por el bien de todos, es indispensable prohibirse el pelear dentro del hogar.
Source: EL Informador January 05, 2020 06:56 UTC