Agustín CeruseGerardo González Valencia no eligió un buen momento para instalarse con su familia en Argentina. Los detectives empezaron por investigar al hombre que figuraba como dueño del auto: el argentino Marcelo Arias. El argentino Arias no era más que su testaferro. Dos funcionarios confirmaron a MILENIO que Gerardo invirtió 1.8 millones de dólares en ese negocio, pero no tenían indicios sobre un posible delito. Pero para cuando el juez y el fiscal argentinos tuvieron ese papel en sus manos, González Valencia se había mudado al otro lado del Río de la Plata.
Source: Milenio March 12, 2020 06:56 UTC