La pena capital se aplica todavía en 30 de los 50 estados del país, denuncia en su informe Mundial 2019, Human Rights Watch. Durante 2018 Estados Unidos continuó con su tendencia al retroceso en materia de derechos humanos, tanto al interior como al exterior del país, incluso aprobó leyes, implementó regulaciones y aplicó políticas que violan o socavan las garantías universales. Igualmente, apoyó militar, financiera y diplomáticamente a gobiernos extranjeros violadores de los derechos humanos. Del sistema penal, refiere que las cárceles cuentan con una población de más de dos millones de personas y 4.5 millones en libertad condicional. La pena máxima se aplicó hasta noviembre de 2018 en 21 prisioneros y la administración Trump exigió su aplicación a narcotraficantes.
Source: Excélsior February 20, 2019 06:22 UTC