Por supuesto no estuvieron presentes Irán, Rusia, China y Turquía, quienes forman parte del bando contrario. De hecho, ellos se han mantenido apegados a éste a pesar de las amenazas de sufrir sanciones secundarias de parte de Estados Unidos, sanciones que tratan de burlar a través de maniobras financieras diversas. Por otra parte, resulta curioso que Polonia, una nación que nada o muy poco tiene que ver con el asunto iraní, haya sido la sede para esta reunión. Parece poco probable que de esta reunión internacional salgan decisiones cruciales que de algún modo modifiquen el curso que ya llevaba el tema de la relación del mundo con Irán. El contrastante abordaje de la cuestión iraní, representa por cierto, tan solo uno de los muchos desacuerdos que hoy ensombrecen la relación entre ellos.
Source: Excélsior February 16, 2019 09:30 UTC