En el Perú no existen electores orgullosos. ¿Quién podría sentirse mínimamente satisfecho con la gestión de los políticos a quienes hemos venido eligiendo para gobernarnos? Si espulgo mi propio historial de elector en contiendas presidenciales, solo queda el bochorno. Si añado el ámbito municipal al ranking, el elenco se completa con la detenida Susana Villarán, por quien voté en el 2010. Tenemos que seguir defendiendo las ideas en las que sinceramente creemos, aunque la persona que elijamos para llevarlas a cabo termine deshonrándolas.
Source: El Comercio May 18, 2019 13:18 UTC