El Perú puede no ocupar un lugar prominente en el tablero político y económico global, pero su buen posicionamiento diplomático –gracias al trabajo de la cancillería– suele dar que hablar. La primera sería la del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, una de las personas más poderosas del Gabinete norteamericano, además de cercano al presidente Donald Trump. La publicación de la estrategia nacional de seguridad 2025 en noviembre pasado dejó claro que la primera potencia global empezaría a mirar Latinoamérica con mayor interés. A diferencia de lo que puede suceder en varios otros espacios del sector público, vale reconocer y saludar el trabajo del Ministerio de Relaciones Exteriores en un contexto global sumamente tenso y complejo. El Perú, decíamos, suele tener manejo y presencia diplomática que va por encima de su peso específico en otros asuntos del tablero mundial.
Source: El Comercio February 02, 2026 14:01 UTC