Los hechos ocurrieron el 20 de diciembre, en el domicilio del menor en la localidad de Port Jefferson. La víctima, identificada como Maverick, padece parálisis cerebral, es no verbal, tiene necesidades médicas complejas y no puede desplazarse por sí mismo. Según el reporte policial, el niño comenzó a toser y llorar mientras se encontraba bajo la supervisión directa de Valenzuela, quien llevaba más de tres años asignado al cuidado del menor. Posteriormente, los padres notaron hematomas visibles en el cuerpo del niño y decidieron trasladarlo de inmediato al Hospital Stony Brook. Valenzuela trabajaba para la agencia Christian Nursing Registry, institución que lo había asignado a la familia desde hacía tres años y medio.
Source: Excélsior January 17, 2026 02:44 UTC