El fenómeno de los aparentes religiosos se repite en funerarias donde se registró un amento de servicios ante las muertes por covid-19. De la misma forma, en diferentes salones sociales y hogares, los prelados ficticios llegan a cambio de diferentes cuotas y hacen misas para casar, para bautizar, para entregar la primera comunión o para encabezar supuestas celebraciones de agradecimiento por años cumplidos. En Puebla, los sacerdotes cuentan con una credencial expedida por la Arquidiócesis. A pesar de todos los candados, la Arquidiócesis puso en marcha números de emergencia a los que los fieles pueden llamar ante dudas sobre la posibilidad de un falso sacerdote. Además, un fiel puede solicitar en cualquier momento que un religioso se identifique.
Source: Milenio July 27, 2021 08:48 UTC