Esposado, con grilletes en los tobillos, pálido y despeinado, así fue la primera comparecencia de Genaro García Luna en la corte del Distrito Este de Nueva York, Estados Unidos, donde se declaró no culpable de los cargos de complicidad para tráfico de cocaína y falsedad de declaración. Al salir, sus hijos Genaro y Luna volvieron a alzar los puños y se dieron palmadas en el pecho. García Luna, con rostro cansado, se detuvo un momento para observar la escena, hasta que un oficial de la corte lo instó a seguir caminando. El ex secretario de Seguridad rompió en lágrimas y abrazó a su madre. Mientras se define el tema de si avala o no una fianza, García Luna permanecerá detenido en un sitio desconocido.
Source: EL Informador January 03, 2020 22:52 UTC