Hay citas que no necesitan grandes escenarios, basta una mesa bien puesta y dos corazones dispuestos a disfrutar el momento. En la ciudad, las parejas han encontrado en las diversas propuestas gastronómicas el pretexto perfecto para consentirse y reconectar. Ya sea en rincones íntimos iluminados por velas, terrazas vibrantes o restaurantes donde la creatividad se sirve en cada plato, el amor se cocina a fuego lento entre conversaciones, brindis y sonrisas cómplices. Porque compartir la mesa es también compartir sueños, anécdotas y esa maravillosa certeza de caminar juntos, bocado a bocado.
Source: El Siglo de Torreón February 22, 2026 12:35 UTC