Ese argumento ha blindado al proyecto político hegemónico de cualquier comparación con el pasado que, desde ese mirador, está moralmente derrotado. No hubieran tolerado que el presidente defendiera esa candidatura abiertamente, induciendo a sus copartidarios del Senado el sentido de su voto. Dice que la persona titular de la CNDH será elegida: “por el voto de las dos terceras partes de los miembros presentes de la Cámara de Senadores”. Pero ya no, porque esta vez hay un argumento de autoridad que justifica todos estos actos: “no somos los mismos; no somos iguales”. “Haiga sido como haiga sido”, nadie ha de poner en duda que el Senado actuó correctamente y que la nueva titular de la CNDH es legítima.
Source: El Universal November 11, 2019 08:37 UTC