Los niveles son extremos, con casi 2800 partículas por metro cúbico de aire, y es momento de tomar precauciones. Cuando llueve poco en marzo, el polen no se lava del aire y puede acumularse hasta alcanzar niveles considerados extremos, como ya se ha visto en Houston en temporadas recientes. Entre febrero y abril, el protagonista en Houston es el polen de árboles y con él llega la temporada de alergias. Estos índices han pasado de altos a extremos en cuestión de días y están disparando las alergias de miles de personas. Según servicios especializados en alergias, marzo es el mes en que el polen de roble alcanza su pico anual en Houston, con avisos frecuentes de “Very Heavy” (muy pesado) en los informes diarios.
Source: El Comercio March 25, 2026 18:24 UTC