Porque al bueno de don Alonso le daba por leer novelas por puro gusto, algo que en todos los tiempos ha resultado sospechoso y punible para ciertos gremios autoencargados de la salvación de las almas. *Leer por el placer de hacerlo es un ámbito de plena e inalienable libertad individual; nada de extraño tiene que lo aborrezcan las tiranías. Aunque sea el líder del partido Cristianodemócrata, tal parece que tiene que irse despidiendo de sus sueños de alcanzar la Cancillería. El trabajo de los cazacopiones es divertido y, como el tiempo, justiciero y vengador (menos cuando se trata de altos funcionarios mexicanos, claro). Su última presa es de campeonato, y además con la ventaja de llevarse entre las patas a otros antiestéticos cuanto dañinos floreros gubernamentales.
Source: EL Informador August 01, 2021 09:00 UTC