De ser uno de los equipos favoritos para ganar el Mundial de Rusia 2018, la Selección Española ha pasado a la peor crisis de su historia, ya que a un día de debutar en la justa mundialista, Julen Lopetegui aceptó una inoportuna oferta para dirigir al Real Madrid, lo que ocasionó su despido fulminante y la inesperada llegada de Francisco Hierro. Incluso hace una semana, Lopetegui, en una rueda de prensa, llamó la atención de un periodista que le preguntó a unos de sus jugadores por las intenciones que tenía el Real Madrid de contratarlo, al decirle que en ese momento estaba en la representación nacional y que se hablara de temas relacionados con la Selección Española. La sede del cuadro español en Krasnodar era un total desconcierto; Lopetegui, junto a Pablo Sanz y Óscar Garro, su asistente y preparador físico, respectivamente, dejaban la concentración para viajar a Madrid; mientras que Rubiales, a 1,400 kilómetros desde Moscú, en pleno Congreso de la FIFA, tuvo que afrontar los hechos. Ya con la salida de Lopetegui oficializada, declaró: “Estamos obligados por unos valores, un empleado no puede tener a la Federación fuera de unas negociaciones paralelas hasta cinco minutos antes de hacerlas públicas”. Rubiales no aclaró si la RFEF cobrará la cláusula de rescisión de unos dos millones de euros que tendría que abonar el Madrid, tras la contratación del vasco.
Source: La Crónica de Hoy June 14, 2018 05:26 UTC