Descubrieron que este bioplástico tarda tan solo seis meses en degradarse, a diferencia de los plásticos comerciales, que pueden tardar más de 100 años. Fernanda Quiñónez, Aurora Chaidez y Elizabeth Rivera, estudiantes del Tecnológico de Monterrey, desarrollaron un plástico biodegradable hecho a base de cáscara de mango, como una alternativa sustentable a los materiales tradicionales. Durante las investigaciones, acoto, se dieron cuenta que las propiedades de la cáscara del mango, mezcladas con los principales componentes del almidón, crean un biopolímero resistente y flexible, que asemeja la consistencia del plástico convencional. De igual manera, indicó, descubrieron que este bioplástico tarda tan solo seis meses en degradarse, a diferencia de los plásticos comerciales, que pueden tardar más de 100 años. Ahora, dijo, buscan el apoyo de una empresa que les sirva de proveedor de cáscaras para poder formalizar más su emprendimiento.
Source: La Crónica de Hoy March 16, 2019 13:41 UTC