Los datos se cruzaron de diversos informes hechos en los años 2000, 2010 y 2016. En el estudio subido a la plataforma digital de la revista Science Direct (Environment International), dentro del capítulo de Discusión, los firmantes determinaron que en el año 2016, el 8,9% de la población mundial estuvo expuesta a trabajar 55 horas por semana. “Entre 2000 y 2016, el número de muertes por enfermedades cardíacas debido al trabajo prolongado aumentó en un 42% y por accidente cerebrovascular en un 19%”, subrayó la OMS en su comunicado de prensa. Por otro ángulo, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, citó a la pandemia de COVID-19 como un modificador fundamental del modelo actual de trabajo. “Ningún trabajo merece el riesgo de sufrir un derrame cerebral o una enfermedad cardíaca”, declaró.
Source: La Republica May 20, 2021 02:26 UTC