Hace tres décadas, Francisco Chiquete contaba en Mazatlán cómo un jugador de beis correteaba a un reportero de deportes con un bat en ristre porque no le gustó la crónica. Contra los periodistas y contra cualquier persona siempre que alguien decida hacerlo con la absoluta seguridad de que no será castigado. Lo peor ahora es que el exhibicionismo criminal es una burla para el gobierno. Hay una alzada criminal frente a un gobierno pusilánime. Solo lo saludé una vez cuando desayunaba con Cuauhtémoc Ramos en un hotel de playa, hace ya 20 años.
Source: Ríodoce April 02, 2019 13:52 UTC