Alemania se embarcó en un confinamiento llamado “rompeolas” el 2 de noviembre, ordenando el cierre de restaurantes, bares e instalaciones deportivas y de entretenimiento, pero manteniendo abiertas las escuelas, tiendas y peluquerías. “No podemos quedar satisfechos con este éxito parcial”, dijo, y resaltó que las autoridades de salud también reportaron el miércoles 410 fallecimientos relacionados con el COVID-19, la cifra diaria más elevada a la fecha. “Esto nos recuerda de la manera más triste que detrás de las estadísticas hay destinos humanos”, puntualizó Merkel. Durante el periodo festivo la cifra se incrementará a 10 para permitir pequeñas reuniones familiares. El uso de mascarillas será obligatorio en tiendas, estacionamientos y la mayoría de las escuelas secundarias.
Source: El Siglo de Torreón November 26, 2020 01:07 UTC