[email protected]La Alberca Olímpica Francisco Márquez registraba sobrecupo para presenciar la final de 200 metros pecho, la última prueba del día. El 22 de octubre de 1968, un nadador mexicano de 17 años de edad, a quien apodaban el Tibio, de nombre Felipe Muñoz Kapamas, daba la gran sorpresa tras avanzar a la final con el mejor tiempo de los heats eliminatorios. A su derecha, Vladimir Kosinsky, poseedor del récord mundial de la categoría, y a su izquierda, el estadounidense Brian Job. No era como ahora, con los medios de difusión mucho más rápidos, pero sí sabíamos cómo sacarles ventaja. Incluso antes de la final, Johnson me dijo que todos los nadadores eran más rápidos que yo, pero que era más fuerte que ellos.
Source: El Universal October 11, 2018 10:18 UTC