El rey Felipe VI celebró ayer su cincuenta cumpleaños con un acto en el Palacio Real de Madrid donde impuso a su hija Leonor, heredera del trono, el Toisón de Oro, máxima condecoración española, como símbolo de continuidad dinástica. El monarca quiso hacer coincidir ambos acontecimientos “para poner de relieve, con la mayor solemnidad y simbolismo, nuestro compromiso personal e institucional con España”. “Te guiarás permanentemente por la Constitución, cumpliéndola y observándola”, le subrayó el rey a su heredera, de 12 años. En la imagen, el rey abdicado saluda a su nieta y futura reina de España, en presencia de su padre, el rey. Junto a Leonor, otras tres reinas tienen el Toisón de Oro, Margarita de Dinamarca, Beatriz de Holanda e Isabel II de Inglaterra.
Source: La Crónica de Hoy January 31, 2018 06:00 UTC